Entrada al conjunto arquitectónico en dónde se está edificando la nueva planta de vinificación de la bodega, una nueva sala de barricas, todo bien incorporado al paisaje, dónde los técnicos han intentado que desde el exterior no se aprecie la obra:

Nueva entrada a la bodega, el nombre escrito reproduce la letra de la hija pequeña de Carles Esteve:

Dos bloques de rocas extraidos de una cantera aragonesa sirven de puertas para la bodega:

Diversas visiones de la sala de fermentación, dónde la estructura está perfectamente enclabada en la roca calcárea, dejada al aire:



Sala de fermentación mirando al exterior:

Futura sala de barricas, empleada provisionalmente como botellero.

Escalera que desciende hacia la segunda fase de la ampliación de la bodega:

Las columnas que sustentan el techo, con un metro de tierra por encima, encuentran sus cimientos en la roca, conocida en la zona como dolomia:

Futura bodega, con la sala de barricas en primer plano y la figura de Carles Esteve en la 1ª planta:

Visión desde la planta inferior de la sala de fermentación, cuyo funcionamiento permitirá el uso de la decantación por gravedad:

Segunda fase de la ampliación:

La esfera giratoria remata la estructura: